jueves, 28 de enero de 2010

Café con aroma de partida

La bolsa de café que compré cuando me mudé a lo de Marcela se está acabando y justo queda para los cafés que voy a tomar de aquí al lunes.
El lunes, el día D, dejo el cuarto que estuve alquilando estos últimos veces. Dejo el barrio de laranjeiras. Dejo a Pingo, que me parece que va a sentir mi ausencia. Dejo la playa. Dejo a la gente que conocí aquí. El lunes dejo Río de Janeiro en dirección a Belo Horizonte.
Y si bien vuelvo a Río para Carnaval, estaré hospedándome con Thaís, unos días, para volver a irme.
Tengo muchas ganas de viajar, conocer otros lugares, otras personas, pero dejar Río... es muy difícil!

Yo, Turista

Como los robots que invadían la ciudad en la que vivía Will Smith, los turistas han invadido Río. Después de año nuevo, ya nada será igual.
Y si bien me gusta pensar que no soy una turista más en Río, hoy hice la turisteada máxima que se puede hacer en Río: pagar una suma no módica de reales para ir en teleférico hasta el Pão de Açucar.
Mojarra (Ana, para aquellos que no la conocen tanto) y su novio están en Río, así que fuimos los tres juntos hacia allá.
La vista es increíble, tuvimos la suerte de tener un día hermoso, pero no puedo evitar sentir que lo que pagué por esos minutos de ascenso es un exceso (claro que todo el sistema debe tener un mantenimiento bastante costoso).
Así que fui turista en Río por un rato, y aquí, algunas fotos:









sábado, 23 de enero de 2010

Lo logré!

Encontré un evento cultural copado en Río ¡GRATIS! Todo un acontecimiento.

Hay un ciclo de música en los museos y hoy le toco al Parque das Ruínas. La música estuvo a cargo de Jazztopia y estuvo bastaaaaante bien.

Lo que no estuvo bastante bien fue la subida de la escada colorida y de la ladera de Santa Teresa. Recuerdenmé que pida turno para hacerme ver la rodilla y la terrible ausencia de estado físico.

Ir en ascenso bajo el sol del mediodía en Río, nunca es una buena idea.



Esta foto la saqué hace bastante y ahora que la veo con detenimiento, noto que Selarón - el artista chileno que ideó y sigue trabajando en la escalera - aparece allí, de bermudas rojas, casi casi como señalando a la cámara.


Parque das Ruínas


Posible cambio de planes

Lo del crucero no se dio. Para cuando llamé a la empresa, ya no había más lugar. El que no corre, vuela. Y aquí se aplica más que nunca porque estoy buscando aéreos.

Me han agarrado unas ganas locas de estar en Europa, pero los pasajes de avión están caríiiisimos. Ir desde Brasil me sale 900 usd si voy hasta Salvador (así que unos 1050 si cuentos los pasajes Rio/Salvador/Rio y el cambio del pasaje hacia buenos aires). El mejor pasaje que he encontrado desde BA es a Londres y a finales de marzo. Si me decido por este pasaje, debería además cambiar mi pasaje Río/BA. Odio gastar plata en pasajes. Lo detesto.

De todas maneras, todos estos números me motivan a laburar, ya que voy a necesitar todos los dólares posibles si quiero aguantar en LA Europa.

Así que tal vez, me vean antes por BA (aunque no por mucho tiempo muejeje).

Ah, y por favor, no comenten mucho esto, porque voy a volver con ganas de ver a muy poca gente.


La Ortiba.

(sí, ortiba se escribe con B)


jueves, 21 de enero de 2010

Una de cal y una de arena

Me dieron 10 artículos más para traducir. Buenísimo. ¿Buenísimo? Cómo mierda voy a hacer para trabajar varias horas por días, alguien me puede explicar eh? Cómo voy a hacer para levantar temprano, tener una rutina, un hábito de trabajo.

¡Se aceptan consejos!

miércoles, 20 de enero de 2010

¿Qué gusto tiene la sal?


Cuando Carlitos Balá preguntaba eso nadie contestaba "Dulce" o "Amarga" o "Agria". La respuesta unánima era - y es - "¡Salada!"

Ahora yo les pregunto, ¿qué color identifica a lo descremado? y ustedes debieran contestarme unánimamente ¡Verde!

Al llegar a Río, en un intento - infructuoso - de llevar una vida sana, comencé a comprar leche de soja. Pero como no tomo tanta leche, la leche de soja se cortaba en el heladera, sin terminar de ser consumida.

Cansada de tirar leche de soja por el drenaje, decidí volver a la leche de vaca, descremada, la cual podía compartir tranquilamente con Marcela. A veces compro yo, a veces compra ella, y la leche forma parte de mis cafés con leches. Hasta ahí todo perfecto.

Hace dos días me salen dos ampollas en la boca. "Qué raro, si estoy comiendo relativamente bien" pensé.

¡ERROR!

Cuando acabé el último cartón de leche, el cual Marcela había comprado (yo suelo comprar otra marca), lo estaba doblando para hacerlo más trash friendly, y noté que, a pesar de ser verde...se trataba de leche entera! Ahí todo tuvo sentido. Me refiero a las ampollas en mi boca, claro.

A qué clase de idiota se le ocurre poner el cartón de color verde a una leche descremada, eh????


Arruinada

Como la caja de invisibles de Marcela que se humedeció y terminó oxidando cada una de los grampos. Como la planta que Patty se olvidó en la mesa del balcón cuando se fue para Ilha Grande y que terminó seca seca tanto que su muerte fue declarada a su vuelta. Así estoy, arruinada para cualquier trabajo futuro. Las posibilidades de que pueda adaptarme nuevamente al ritmo laboral son bajas. Bajísimas. Tendrá que ser un trabajo apasionante combinado con un/a jefe nazi que no me deje ni respirar. De lo contrario, ain't gonna happen, babe.


La traducción no es genial, pero presten atención al estribillo :)