miércoles, 28 de abril de 2010

Help Wanted

Estoy intentando esbozar un itinerario y me estoy volviendo crazy, como Macaya (qué referencia de porquería, eh?).

Una opción es París, Lille, Bruselas y ciudades amigas, Amsterdam-La Haya, Berlín, Praga, Brno (y una ciudad amiga que me recomendaron pero cuyo nombre no recuerdo) y quizás Budapest. Y luego volar hacia España.

La otra opción es ir de París directo para España, y ahí volverme loca intentando definir un itinerario para la Madre Patria. Y luego ver cómo hago el resto.

En un gran grupo aparte, se encuentran: UK e Irlanda, Rusia (que cada día se convierte más en una opción ultra distante), Suiza, las playas croatas, y por qué no, Malta. Sí, Malta. Es culpa de Ezequiel.

Mi presupuesto sigue siendo igual de ajustado, y tengo que tener en cuenta que la gente en Europa se va de vacaciones, e ir a una ciudad casi desierta puede llegar a tener su encanto, pero no sé si es necesariamente lo que estoy buscando.

Por el momento, llego sólo hasta París.

Ou la la.


martes, 13 de abril de 2010

Eurotrip 2010



11
son los países que quiero visitar: España, Francia, Bélgica, Holanda, República Checa, Alemania, Inglaterra, Escocia, Irlanda, Suecia y Suiza

90
son los días que planeo estar viajando

1
presupuesto muy ajustado es el que tengo


domingo, 21 de marzo de 2010

Pauli Go Home

Mis últimos días en Río de Janeiro fueron absolutamente fantásticos. Comí bien, salí mucho, bebí cerveja y caipirinhas en justas cantidades, y conocí gente alucinante de todos lados (es increíble como parece que cuando una se está por ir comienza a pasar de todo!).

Llegar a Buenos Aires fue un shock. No sólo desde el punto de vista climático - dejé Río un hermoso día de playa y llegué acá cuando lloviznaba y era preciso usar un saquito - sino cultural.

La gente en Río te sonríe sin razón, por tan sólo cruzar miradas en el super o en un ómnibus. La gente en BA anda con tanta cara de culo que ni siquiera repara en el otro. La gente en Río samba, baila, es alegre. La gente en BA está preocupada, y muchas veces se preocupa porque no tiene nada mejor que hacer. La gente en Río saluda con dos besos. Acá, me quedo pagando luego del parco primero. La gente en Río opta por el camino de la felicidad, y se relaja. La gente en BA opta por el camino de la amargura, y quiere ser moderna, lo que le impide relajar 5 minutos.

Río tiene açaí, tiene samba, tiene playas, tiene feijoada, tiene pão de queijo, tiene skol. Y Buenos Aires...Buenos Aires tiene medialunas. Que no es poco.

jueves, 4 de marzo de 2010

Cuando fui a la peluquería con cortes de cabellos por 9 reales y me senté en la silla, el tipo me preguntó por dónde quería cortarlo. Le señalé encima del hombro. ¿Dónde?, preguntó de nuevo. Y yo señalé un poco más abajo, arrepentedísima.

El tipo hizo caso omiso a mi señal y en tres tijeretazos secos se deshizo como de 20 centímetros de cabello. Vi los mechones de pelo en el suelo, y debo reconocer que casi casi se me cae un lagrimón. Trolísima, se me llenaron los ojos de lágrimas, y el tipo me dijo "Que é isso?! Na minha cadeira nao se chora!" y me lo repitió varias veces. Así que me aguante el lagrimón, y como nena grande que soy, me banqué todo el corte con los ojos secos.

Ch-ch-ch-ch-Changes

A la semana de llegar a Río, estábamos en Lapa, en la calle, y ahí conocimos a un pibe colombiano, muy gracioso, muy fumado, y estuvimos charlando. Después esa vez, me lo he cruzado en los mil barrios cariocas. Parece que el flaco está en todos lados. Y yo también.

Siempre nos saludamos, aunque a veces él está tan pero tan fumado que me saluda porque me ve cara conocida, y si charlamos me hace siempre las mismas preguntas. Es como hablar con alguien con Alzheimer. De dónde soy, hace cuánto tiempo que estoy acá, y me cuenta un poco lo que está haciendo él acá, que es básicamente trabajar como artesano y músico callejero.

En fin, hace unos días estaba en Emporio, un bar de Ipanema, y ahí estaba el colombianito (debe medir 1.50 m como mucho), super fumado as always.

Se acercó a charlar, y comenzó a hablar en portugués, así que me di cuenta que - nuevamente - no tenía idea de con quién estaba hablando.

- Ah...¿eres argentina? Sabes, he conocido a una chica que es muy parecida a tí, podría ser como tu hermana. Pero no recuerdo su nombre. Es increíble el parecido. Tampoco recuerdo bien de dónde era. Creo que también era Argentina.
- Ajá.
- ¿Y hace cuánto estás aquí?
- Hace cuatro meses
- Ah... qué bien. Espera...¡Entonces eres tú a quien conocí! ¡Estás muy cambiada! Te has cortado el cabello, estás más delgada, ¡mucho más carioca!
- Así parece...

Fumado. Desorientado. Pero con un poco de reacción.




lunes, 1 de marzo de 2010

La cuenta regresiva

Cada vez me queda menos tiempo en Brasil. Y si bien tengo muchas ganas de arrancar para Europa, determinadas situaciones que vivo aquí, hacen que sienta tristeza por - la cada vez más próxima - partida.

Estuve en Paraty, que me encantó a pesar de la lluvia casi incesante. Conocí a una chica muy copada de Rosario, que cumple años el mismo día que yo - sagitariana como Gachi y Pachi -, así que anduvimos juntas recorriendo la ciudad y aledaños. Además, en el hostel, conocí mucha gente copada. La verdad, es que la lluvia no terminó siendo tan grave.


Volví en micro hacia Río, compartiendo el viaje con dos ingleses que estaban en el mismo cuarto que yo, boludeando y dando pequeñas clases de español y de portugués (?). Llegué a Río, y lluvia.

Llegó Marzo - en tres días hace cuatro meses que estoy en Brasil - y llegó la temporada de lluvia. El pronóstico me desanima diciendo que durante los próximos diez días el tiempo va a seguir igual. Yo sólo espero que una vez más el Sr. Pronóstico se equivoque. ¿Alguien me hace un favor y le pregunta a Mauricio? Ay, ojalá que diga que va a seguir lluvioso y que tengo que preparar mis botas de lluvias (sí, esas que no tengo).

En resumen, ya es marzo, estoy en Río, de nuevo en la casa de Cristiana, rodeada de samba. Lo que me pone muy contenta y triste a la vez.



jueves, 25 de febrero de 2010

Cuando uno arma la mochila o la valija intenta elegir detenidamente qué llevar y qué no. Intentá llevar las cosas justas y necesarias, y al hacer ese análisis una generalmente comete errores, muchas veces termina llevando cosas que no necesita y termina dejando cosas que luego desearía tener a mano.

Para venir a Paraty, decidí traer la mochila chica, ya que sólo voy a estar unas tres noches. Como era de esperarse, ya casi al bajar de omnibus me estaba arrepintiendo de algunas elecciones. A saber:

- Cosas que podría no haber traído: las dos bikinis, el protector solar, el gel post solar

- Cosas que desearía tener acá: un paraguas (aunque para tener la opción de traerlo, primero debería adquirirlo) y un abrigo (no había lugar y me dije, "¿para qué?")

- Cosa que hice muy bien en traer: la compu y el libro! si sigue lloviendo así, ¡voy a pasar muchas horas en el hostel!



Actualización: me olvidé el cargador de la batería de la cámara...con la batería adentro. Así que no photos, please. Me van a tener que creer cuando les diga lo lindo que es paraty!